Aquí te dejo la octava clase del curso de microbiota, en el que estás aprendiendo cómo tener una microbiota sana de manera sencilla y práctica.
Ya hemos visto que si queremos mejorar la diversidad y salud de nuestra microbiota, la mejor forma de conseguirlo es a través de una dieta prebiótica.
Pero también se ha visto que incluir alimentos probióticos contribuye a mejorar la salud de nuestra microbiota y de nuestro intestino.
Actualmente, el concepto de alimento probiótico ha cambiado. No todos los alimentos que contienen microorganismos vivos pueden considerarse probióticos ¡pero en la práctica me da igual!
¿Y qué pasa si cocinamos un alimento probiótico? ¿O si compramos un probiótico que ha sido pasteurizado? De estas formas ya no contienen microorganismos vivos, pero ¿Eso significa que ya no tengan beneficios para la salud?
Conocer estos aspectos de los alimentos probióticos es fundamental para poder hacer las mejores elecciones para nuestra salud.
Alimentos fermentados y probióticos
En esta clase vemos qué son los alimentos probióticos, y cómo incluirlos de manera sencilla en nuestra dieta.
Aquí tienes la videoclase:
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Bueno, pues ahora ya sabes la diferencia entre fermentado y probiótico… y por qué en la práctica nos da un poco igual.
Y si has visto la clase, ya dispones de un amplio repertorio de alimentos con microorganismos vivos que puedes incorporar en tu dieta para mejorar la salud de tu microbiota.
Además, cuando te digan que no puedes cocinar un alimento probiótico o que no merece la pena comprar fermentados que han sido pasteurizados… ¡ya sabes qué contestar!
En las próximas dos clases lo que vamos a ver es una introducción a las alteraciones de la microbiota (disbiosis, SIBO…), con el objetivo de aclarar conceptos y enfocar bien su manejo. Así que si te interesa ¡Allí te respero!