Aquí tienes la quinta clase del curso de proteínas, en el que estás aprendiendo cuántas necesitas al día y cómo conseguirlas de manera sencilla con tu alimentación.
Sí, lo sé, llevamos años escuchando lo de los 0,8 gramos por kilo de peso al día. Sin embargo, hoy sabemos que esa recomendación representa una cantidad mínima, pero no necesariamente la óptima.
Por otro lado, también nos encontramos con el extremo opuesto, que recomienda consumos mucho más elevados, de 2 o incluso 3 gramos por kilo de peso al día, algo que tampoco es necesario para todo el mundo.
Otros dicen que el consumo depende de la edad, del estado hormonal, de la cantidad de masa muscular o de si haces entrenamiento de fuerza… Total, que al final acabamos con un lío y sin saber a quién hacer caso.
Por eso, es fundamental entender de qué dependen realmente nuestras necesidades diarias de proteína y cómo calcularlas de forma adecuada. Y si además alguien te lo pone fácil y te da una calculadora como la que encontrarás más abajo, mejor aún, ¿no?
¿Cuánta proteína necesito al día?
En esta clase vemos cómo calcular la cantidad de proteína que realmente necesitamos tomar al día y cómo distribuirla de manera adecuada.
Aquí tienes la videoclase:
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Aquí tienes la nueva calculadora de proteínas que he creado para facilitarte los cálculos de tus necesidades diarias 🙂
Ahora ya tienes las ideas mucho más claras sobre los factores que realmente influyen en las necesidades diarias de proteína y cómo tenerlos en cuenta para calcular tus requerimientos.
Como has visto, trabajar con un rango en lugar de una cantidad fija te permite asegurar un consumo adecuado de forma flexible, sin necesidad de obsesionarte con un número concreto cada día.
Y, como te he comentado en la clase, no todo el mundo necesita conocer los gramos exactos de proteína que debe consumir… pero en algunas situaciones sí puede ser útil, al menos al principio, tener una referencia aproximada.
Además, en muchos casos no solo importa la cantidad, sino también cómo la distribuimos a lo largo del día, especialmente en situaciones de resistencia anabólica como las que hemos comentado.
La buena noticia es que la calculadora que he creado te permitirá hacer todos estos cálculos de forma mucho más sencilla.
Pero ¿cómo influye la edad? ¿Es válida la calculadora para niños? ¿Y en personas mayores? ¿Hay otras situaciones en las que no podemos utilizarla para estimar nuestras necesidades diarias de proteína?
Efectivamente, hay algunos casos en los que la calculadora no es aplicable, y todas esas dudas las resolveremos en las próximas dos clases. ¡Allí te espero!